INTRODUCCIÓN
Trata de una pregunta que todos la hemos hecho alguna vez, entendiendo o no el origen de la misma, todos en algún momento de nuestra vida o incluso toda la vida nos hemos cuestionado lo que hacemos y el por qué lo hacemos.
Muchas veces no nos damos cuenta que el tema de conversación habitual en el trabajo, normalmente cuando te encuentras con un amigo o familiar una de las preguntas que te hacen es: “¿qué tal el trabajo?” o “¿cómo vas en el trabajo?” e incluso cuando conoces a alguien, tú o esa persona empezáis una conversación con: “…y ¿a qué te dedicas?” sólo para romper el hielo, a no ser que seas un adolescente que intente ligar con una/un chica/o guapa/o, en ese caso la pregunta cambia a un tema actual de gustos y opiniones.
Todo el mundo habla sobre el trabajo y no es de sorprenderse, ya que es la base de nuestra vida al aportarnos dinero para obtener nuestras necesidades básicas con el fin de sobrevivir, y también para nuestros gustos y caprichos, por ejemplo: el pagar un billete de avión para disfrutar de unas vacaciones o comprar algo que simplemente nos gusta, o también en algún caso especial para ver a tu familia en tu país de nacimiento, del cuál te fuiste para buscar trabajo y ganar más dinero del que ganabas, con el objetivo de buscar una vida mejor para tu familia y para ti, resumiendo, con la finalidad de trabajar para sobrevivir, y utilizo el verbo “sobrevivir” porque en el caso de que no trabajes y te mantengan no significa que dejes de vivir, solamente que otros trabajan para que tú sobrevivas.
Lo que de verdad sucede es que la mayoría de la gente deja de vivir el presente, por trabajar y ganar más dinero para asegurar su futuro, pero no se dan cuenta que dejan pasar los mejores años de su vida junto a su familia y cuando se jubilen, sus hijos ya no tendrán tiempo para pasar con sus viejos padres porque están ocupados trabajando para asegurar su futuro y el de su familia. Estas situaciones ocurren a menudo durante generaciones y el problema es que no existe un equilibrio entre trabajar y tener tiempo libre para tu familia, aficiones, gustos, etc… para no tener que tirar a perder tu vida por la obsesión de ganar más de lo que necesitas.
Todos deseamos un trabajo estable, una familia, un hogar donde vivir, pero, ¿es necesario entregar nuestra vida al trabajo para obtener todo lo que deseamos?
DESARROLLO
Hace siglos, los primeros seres humanos de la Tierra trabajaban para sobrevivir.
Vivían en grupos compuestos de recolectores y cazadores. Se alojaban en cuevas echas de piel de animales que ellos mismos cazaban y que gracias a las herramientas (lanzas, flechas, arcos) que ellos mismos inventaban conseguían protegerse de los efectos naturales. A medida del tiempo avanzaron técnicamente; construían refugios más estables; creaban ropas que les servían para cubrirse de las temperaturas de cada lugar; inventaban maneras más efectivas para cazar una presa más favorable u otro tipo de animales que no cazaban; el descubrimiento del fuego, que marcaría un antes y un después en la historia, además de favorecer al comer carne o pescado; aprendían a defenderse de las bestias salvajes; y como cosechar verduras y hortalizas para mejorar su alimentación. Estos seres humanos sobrevivían trabajando para mantener a su especie a salvo sin saber de lo que de verdad estaban haciendo, solamente siguiendo su instinto de sobrevivir.
Hubo un momento en sus vidas dónde se cansaban de trabajar y no dedicaban todo su tiempo y fuerzas para cazar animales o recolectar frutos; sino que se dedicaban a crear bellas cosas con materiales que les sobraban o simplemente supieron darles otro uso. Creaban pulseras y collares con dientes, conchas, perlas, hojas y otros objetos; instauraban figuras de hueso y piedra; mejoraban sus armas con relieves tallados; y creaban grandes obras de pinturas en sus cuevas contando numerosas historias o sólo dibujaban figuras sin sentido, nada más por diversión. Lo que introdujeron durante siglos fueron bases para la creación de grandes inventos construidos por el hombre, dejando una costumbre tras todos esos proyectos; nos enseñaron que ellos no solamente trabajaban para sobrevivir, sino que tenían tiempo para crear arte y divertirse con él, sin dejar que su vida se convirtiera en una monotonía constante como es habitual hoy en día.
A lo largo de los siglos, el trabajo de los seres humanos se ha ido intensificando, tanto en la responsabilidad como en la economía (quieren ganar más de lo que necesitan), por lo que hoy en día el trabajo se ha convertido en más de una forma de conseguir dinero para satisfacer nuestras necesidades básicas, a una forma de vida de la que es difícil de renunciar sólo por la avaricia de conseguir más.
A una cierta edad nuestra infancia acaba, el niño crece y deja atrás cosas infantiles. La infancia es el reino en dónde lo único importante es divertirse, pero cuando cierta edad te alcanza debes de dejar ciertas cosas insignificantes y empezar a planear tú futuro, comienzas a madurar; empiezas a pensar que vas a estudiar, intentar conseguir sacar las mejores notas posibles para entrar a la mejor universidad, tener que escoger bien el trabajo al que piensas dedicarle toda tu vida, ganar más dinero que tus padres, que a lo que te dediques sea mejor o igual de lo que trabajan ellos, etc… a eso se le llama tener responsabilidades y madurar, algo que pronto se convertirá en tu forma de vivir.
Todo parase sencillo al principio, piensas que sólo tienes que escoger un trabajo, estudiar y permanecer en el hasta tu jubilación, pero a medida que vamos creciendo descubrimos lo que hay oculto en la sociedad, política y economía del país, lo que nos afecta de un cierto modo a como formar nuestro futuro. En ese momento empieza la dura competición entre otros jóvenes que quieren lo mismo que tú y cientos de personas más en el mundo, como objetivo de un trabajo digno y duradero. En algunos casos, empiezas a trabajar y estudiar a la vez para poder llegar a las mismas posibilidades de otros, ya que tus padres no tienen un trabajo suficientemente bueno para alcanzar las cifras de dinero que ganan los otros padres de los jóvenes con quienes compites. Muchos escogen el camino de la corrupción, robo y hacer las cosas injustas, justificando sus acciones como la única alternativa que tenían para lograr algo mejor de las posibilidades que le albergaban, y por causas de sus decisiones corrompen la sociedad y alimentan esas mismas acciones a otros jóvenes que empezaron como ellos. Desde ese instante cambia su vida y aprenden que tienen que trabajar para sobrevivir.
Siempre el objetivo de trabajar es ganar dinero para comprar tus necesidades básicas (trabajar para sobrevivir) y de más, pero muchas personas convierten el trabajo en una forma de vida, convierten su trabajo en su vida (vivir para trabajar) tratando los motivos anteriores, trabajan más para conseguir aumentar lo que tienen, olvidándose de otras cosas importantes; llegando a perjudicarse ellos mismos y su entorno, por ejemplo, su vida social se reduce, aparecen problemas musculares y digestivos afectando su salud y la aparición de problemas psicológicos, y eso son las causas de la adicción al trabajo, algo que muchos no llegan a admitir, pero lo tienen.
La verdadera forma de vida de la mayoría de las personas es: trabajar para sobrevivir. Un ejemplo de esta idea es la más conocida de estos tiempos: tener que dejar tu familia y país para emigrar a otro y poder buscar un futuro mejor en dónde conseguir mejores condiciones de vida, e incluso, algunos emigran a otro país para salvar su vida de las guerras que se combaten en su país de origen (migración de Siria). Miles de personas arriesgan su vida cada día al intentar pasar las fronteras de Siria para buscar refugio en otro país y comenzar de nuevo. Estas personas escogen su mejor opción, ya que la otra es quedarse en Siria y temer por tu vida cada minuto de su día a día. Se enfrentan a numerosas experiencias traumatizantes y desesperantes, como lo es ver a tus hijos y seres queridos deshidratados, con hambre, frío, enfermos y en los peores
casos muertos, incluyendo que tú también estás expuesto a esas alternativas de muerte.
Otras personas hacen lo mismo que ellos, emigrar a otro país para poder vivir mejor, no porque su país esté en guerra sino que buscan otras salidas a una vida y educación mejores a las que les ofrece sus países para vivir mejor. Puede que el caso no sea tan extremo como el de los refugiados de Siria, pero todos buscamos el bienestar propio y cualquiera en un caso similar al de buscar una vida mejor para ti mismo y tú familia, pensaría en emigrar a otro país. Lo único común en una situación así, es buscar alternativas mejores (trabajo) para poder sobrevivir.
“El arte de la supervivencia, es el arte que nunca acaba”
“No hay que olvidar, especialmente cuando hablamos de vivir para trabajar, que lo importante es sólo trabajar para vivir, y no sacrificar la vida al trabajo”
“La gente no quiere trabajar, la gente quiere vivir bien, pero sin trabajar”